Duro revés para Trump: los republicanos frenan su reforma del sistema de salud

Por   |  Sábado, 25 Marzo 2017
El aplazamiento fue un duro revés para el jefe de la Casa Blanca y para el titular de la Cámara de Representantes Paul Ryan

El aplazamiento fue un duro revés para el jefe de la Casa Blanca y para el titular de la Cámara de Representantes Paul Ryan Redaccion

Los miembros de su propio partido aplazaron la votación sobre el proyecto, que debía comenzar en la Cámara de Representantes.

Líderes republicanos de la cámara baja de Estados Unidos postergaron para este viernes la votación de una nueva ley sobre el sistema público de salud, que estaba prevista para el jueves, en un evidente fracaso de las tentativas encabezadas por el presidente Donald Trump.

El aplazamiento fue un duro revés para el jefe de la Casa Blanca y para el titular de la Cámara de Representantes Paul Ryan, en la primera gran prueba legislativa de su mandato.

Trump había intentado durante toda la jornada unir a legisladores del Partido Republicano en torno al proyecto, pero los esfuerzos fueron vanos y la presidencia de la Cámara baja decidió postergar la votación.

Instantes más tarde, un funcionario de la Casa Blanca dijo a la prensa que “la votación se realizará en la mañana” del viernes, para evitar votar en la madrugada. “Tenemos confianza en que aprobaremos la ley en la mañana”, agregó la fuente.

Sin embargo, el legislador Kevin McCarthy, líder del bloque republicano en la Cámara de Representantes, dijo que aún será necesario ordenar la agenda para definir el momento de realizar la votación. Admitió que el bloque oficialista aún no contaba con los votos necesarios para lograr la aprobación del proyecto. “Pienso que precisamos de un par más para lograrlo. El presidente ha hecho grandes progresos”, dijo el legislador.

Paul Ryan tenía previsto dar una rueda de prensa por la mañana, que luego se postergó para la tarde y finalmente fue suspendida.

Los republicanos llegaron claramente divididos en relación al proyecto apoyado por la Casa Blanca para sustituir el actual modelo de salud pública, conocido como Obamacare.

Un sector, el más alineado con Trump, considera que el plan es lo que el país necesita para superar ese modelo. Pero una segunda corriente, más ortodoxa, se opone al proyecto por considerar que no es lo suficientemente conservador y que mantiene aspectos importantes del Obamacare.

Además, una parte importante de los legisladores republicanos hablan con cautela porque estudios indican que la nueva ley podría dejar nada menos que a 14 millones de personas sin ninguna protección médica en el próximo año, un escenario que consideran explosivo para las elecciones legislativas parciales de 2018.

Para tratar de romper esta situación, Trump convocó a la Casa Blanca a representantes del “Freedom Caucus”, un bloque parlamentario de neto corte conservador que se opone firmemente al proyecto del presidente.

El legislador Mark Meadows, líder de ese bloque, dijo al fin de la reunión: “Aún no tenemos un número suficiente de nuestros miembros dispuestos a decir sí”.

“Sigo oponiéndome a esa ley. Creo que es peor que Obamacare”, dijo a la prensa el legislador republicano Thomas Massie. Antes del anuncio de la postergación, otro republicano, Mike Lee, parecía no tener dudas: “la votación fracasará”.

Un legislador republicano considerado moderado, Charlie Dent, también dijo que votaría en contra.