Decisión de Trump contra ‘dreamers’ podría lastrar empresas

Por   |  Jueves, 07 Septiembre 2017

James Harrison, el propietario de una empresa de construcción en Phoenix, tiene entre sus empleados a tres personas protegidas por el programa DACA que el gobierno de Donald Trump planea eliminar gradualmente.

En caso de que esos trabajadores — que fueron llevados ilegalmente a Estados Unidos cuando eran niños — sean deportados, Harrison duda que pueda encontrar pronto a otros empleados para reemplazarlos.

“Son algunos de mis mejores trabajadores”, dijo Harrison. “No toman, no se drogan, no hacen más que trabajar”.
Su propio abuelo, señaló, inmigró a Estados Unidos desde Inglaterra sin ningún documento.

El punto de vista de Harrison no podría ser más distinto al del secretario de Justicia Jeff Sessions, quien hizo la cuestionable declaración el martes de que la medida del gobierno de Obama “dejó sin trabajo a cientos de miles de estadounidenses al permitir que esos miles de empleos quedaran en manos de extranjeros ilegales”.

Casi todos los economistas y la mayoría de los líderes empresariales rechazan la postura de Sessions. Poner fin al programa conocido como Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus iniciales en inglés), no impulsará al empleo estadounidense en un momento en que la fuerza laboral envejece y las bajas tasas de desempleo dejan a muchos empleadores con la complicada tarea de encontrar trabajadores capacitados. Aseguran que eliminar el programa podría, incluso, costar empleos a largo plazo.

El programa permite que los inmigrantes que fueron llevados ilegalmente a Estados Unidos durante su infancia permanezcan en el país, asistan a la escuela y tengan un permiso de trabajo. A los beneficiarios se les llama en ocasiones “dreamers”, en referencia a una propuesta de ley rechazada en el Congreso. Obama implementó el DACA en 2012

El gobierno indicó que el programa se eliminará gradualmente durante los próximos seis meses, dándole al Congreso la oportunidad de aprobar un plan de reemplazo.

El punto de vista de Harrison no podría ser más distinto al del secretario de Justicia Jeff Sessions, quien hizo la cuestionable declaración el martes de que la medida del gobierno de Obama “dejó sin trabajo a cientos de miles de estadounidenses al permitir que esos miles de empleos quedaran en manos de extranjeros ilegales”.

Casi todos los economistas y la mayoría de los líderes empresariales rechazan la postura de Sessions. Poner fin al programa conocido como Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus iniciales en inglés), no impulsará al empleo estadounidense en un momento en que la fuerza laboral envejece y las bajas tasas de desempleo dejan a muchos empleadores con la complicada tarea de encontrar trabajadores capacitados. Aseguran que eliminar el programa podría, incluso, costar empleos a largo plazo.

El programa permite que los inmigrantes que fueron llevados ilegalmente a Estados Unidos durante su infancia permanezcan en el país, asistan a la escuela y tengan un permiso de trabajo. A los beneficiarios se les llama en ocasiones “dreamers”, en referencia a una propuesta de ley rechazada en el Congreso. Obama implementó el DACA en 2012.

El gobierno indicó que el programa se eliminará gradualmente durante los próximos seis meses, dándole al Congreso la oportunidad de aprobar un plan de reemplazo.

Los economistas advierten que eliminar el DACA, junto con otros pasos tomados por el gobierno federal _como las restricciones de viaje para los residentes de varias naciones de mayoría musulmana, y las propuestas para reducir la inmigración legal_, podrían causarle daños a la economía a largo plazo.

Las propuestas podrían desalentar a posibles inmigrantes, incluidos aquellos con estudios y capacidades, de ingresar a Estados Unidos. Algunos de los que ya están dentro del país podrían abstenerse de iniciar su propio negocio, según los analista

Los economistas advierten que eliminar el DACA, junto con otros pasos tomados por el gobierno federal _como las restricciones de viaje para los residentes de varias naciones de mayoría musulmana, y las propuestas para reducir la inmigración legal_, podrían causarle daños a la economía a largo plazo.

Las propuestas podrían desalentar a posibles inmigrantes, incluidos aquellos con estudios y capacidades, de ingresar a Estados Unidos. Algunos de los que ya están dentro del país podrían abstenerse de iniciar su propio negocio, según los analis