Ni capitalismo, ni comunismo

Por  Dania Ferro  |  Sábado, 10 Enero 2015
¡Qué maravilla la propiedad privada,  pero que sacrificio para una persona de clase media tener que esperar 30 años para ser propietaria de una casa!

¡Qué maravilla la propiedad privada, pero que sacrificio para una persona de clase media tener que esperar 30 años para ser propietaria de una casa!  Dania Ferro

Admiro la riqueza que el capitalismo es capaz de producir, pero es triste vivir como pobre en un país rico

Ni Republicana, ni Demócrata. Ni Colonialismo, ni Feudalismo. Ni Chavista,  ni fascista. Detesto el comunismo y el capitalismo me parece abrumador.
Nunca he votado por ningún presidente. Creo  que los hombres no son capaces ni de dirigir sus propias casas, así que menos pueden gobernar un país o  liderar con éxito a una nación.
Dicen que para la derecha los principios son fundamentales y que para la izquierda la justicia lo es todo. Pues quizás tengo un poco de ambos bandos, porque me encantan los principios.

Mi madre me dice “escribe  novelas de amor, no te metas en política” pero el romanticismo de la justicia social me seduce, me tienta.
Admiro la riqueza que el capitalismo es capaz de producir, pero es triste vivir como pobre en un país rico. ¡Qué maravilla la propiedad privada,  pero que sacrificio para una persona de clase media tener que esperar 30 años para ser propietaria de una casa!

En una sociedad capitalista será normal que luego de 30 años el modelo de una casa ya no se use por el insaciable progreso.  Estará vieja, llena de comején o de moho. Pero seremos propietarios. Sentiremos la satisfacción de poder dejarles una herencia a nuestros hijos.
Conozco personas que después de haberlas pagado, las  perdieron por no poder cumplir con  “los taxes eternos”.

“En el comunismo nadie es tan rico como para poner a otro de rodillas, ni nadie es tan pobre para tener que arrodillarse”.   
En el capitalismo aplaudo la libertad política y la separación de poderes. Me encanta el derecho a herencia; la huelga, la libertad de opinión y de prensa.
En el comunismo es lamentable la falta de incentivo para las empresas. Cuando no hay propiedad privada no hay eficiencia. Tú no cuidas igual el negocio propio como el ajeno.
No es bueno que todos los bienes estén en manos del estado, pero tampoco es bueno que todos los bienes de producción sean en su mayoría privados.

En el Comunismo hay que gritar consignas a favor del sistema. No soporto la gente que grita… y las consignas me parecen ridículas… 
Me gusta reclamar mis derechos con valentía. Por lo que me niego a vivir en un sistema donde reine el miedo y el conformismo.
La prensa en manos del estado es peligrosa. Solo se dice lo que les conviene a ellos. El pueblo tiene que fingir estar de acuerdo con el sistema.  El periodismo es manipulado. 
En el Capitalismo la codicia es esencial. El sistema crea personas ambiciosas y egoístas porque se vive en una competencia desesperada, en una búsqueda agobiante de ganancias. La lucha de clases sociales es implacable. La destrucción  del medioambiente preocupa, pero hay que producir a todo costo.

Los carros están diseñados para ser cambiados cada cinco años. Lo que genera más ingresos para los propietarios de compañías automotrices, más empleos para los que trabajan en esas compañías y más deudas y tentaciones para los consumidores.
Se produce más de lo que se necesita, por eso se trabaja más de lo que se vive. 
No queda mucho tiempo para compartir o socializar. Las personas respetan los espacios y no hay mucho roce con extraños. Ante tanto individualismo y soledad, los valores humanos y los lazos sociales se van perdiendo.

En el comunismo puedes morir esperando cambios y buenas decisiones. Es un sistema basado en las mentiras; tiene muchos muertos desde su creación.
Si tienes mente de empresario no es un sistema recomendable para crecer.
“El comunismo ha matado más personas en tiempo de paz, que el fascismo en tiempo de guerra”.
El capitalismo cuenta con mucha mano de obra esclava, la mitad de la sociedad. Los ricos cada día más ricos, los pobres cada día más pobres.
En el capitalismo un pobre puede soñar con ser rico y lograrlo. En el comunismo un pobre nunca es rico ni soñando.
En el comunismo el hombre es esclavo del estado, en el capitalismo el hombre se vuelve esclavo del trabajo.
En el comunismo porque no hay, y en el capitalismo porque las aspiraciones son insaciables.
En el comunismo porque no hay libertad de expresión, y en el capitalismo porque la libertad de expresión a veces se pasa de la raya.
Comunismo sin libertad es tiranía. Capitalismo sin tiempo para disfrutar la vida es esclavitud.
Comunista o capitalista que no haya vivido en el sistema contrario y considere superior el suyo, puede caer en la ignorancia.
A los comunistas les diría que el desarrollo está en la libertad. A los capitalistas les diría que la felicidad no radica solo en los bienes materiales, se alimenta también del descanso, los lazos sociales y la recreación.