Martes, 19 Septiembre 2017

Sismo de 7.1 grados remece Ciudad de México y deja al menos 61 muertos

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El aeropuerto internacional de la Ciudad de México suspendió las operaciones y estaba revisando las instalaciones por cualquier daño. El aeropuerto internacional de la Ciudad de México suspendió las operaciones y estaba revisando las instalaciones por cualquier daño. Redaccion

Un terremoto de una magnitud de 7.1 sacudió el martes el centro de México

El terremoto ocurrió a dos semanas de que otro movimiento telúrico dejara al menos de 90 personas muertas al sur del país y ocurrió el mismo día en que los mexicanos conmemoraban con simulacros de seguridad el aniversario del terremoto de 1985 que mató a miles de personas.

El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, informó en Twitter que al menos 42 personas habían muerto en su estado al sur de la Ciudad de México.
El gobernador Alfredo del Mazo dijo a la red de noticias de Televisa que dos personas murieron en el estado de México, que también limita con la capital: un trabajador en una cantera murió cuando el terremoto desató un derrumbe y otra persona que fue golpeada por una farola que caía.
Una columna de humo salía de una estructura en un barrio del centro de la capital. Otro vídeo mostraba de manera dramática cómo un edificio colapsaba y se convertía en una nube de polvo. No estaba claro si había personas adentro.

Los rescatistas se apresuraron a llegar a un lugar donde había edificios averiados o derrumbados en la capital mientras que reporteros atestiguaron cómo una mujer fue rescatada de los escombros.

Los rescatistas inmediatamente pidieron silencio para que pudieran escuchar a otros que podrían estar atrapados.

Gala Dluzhynska dijo que estaba tomando una clase con otras 11 mujeres en el segundo piso de un edificio en la calle Alvaro Obregón, en la céntrica colonia Roma, cuando el terremoto golpeó y los paneles de ventana y techo caían mientras el edificio empezaba a derrumbars

También dijo que se cayó de la escalera y que la gente empezó a caminar sobre ella, antes de que alguien finalmente la ayudó a levantarse

“Ya no había escaleras, había piedras”, dijo.

Llegaron al primer piso y la puerta se encontraba cerrada. Un guardia de seguridad finalmente abrió la puerta del lugar

El terremoto provocó que los edificios de la ciudad se remecieran como hamacas y miles de personas huyeran de sus oficinas. Algunos se abrazaron para calmarse a lo largo de la central Avenida Paseo de la Reforma, mientras las alarmas resonaban y el tráfico se detenía alrededor del monumento del Ángel de la Independencia

Muchas personas permanecieron durante horas en las calles de Ciudad de México temerosas de volver a los edificaciones.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) indicó que tuvo una magnitud de 7,1 grados y que el epicentro se ubicó a cinco kilómetros al noreste de la localidad de Raboso, en el estado de Puebla. El sismo, que tuvo 51 kilómetros de profundidad, se registró poco después de la una de la tarde hora local (18:14 GMT).

“He convocado al Comité Nacional de Emergencias para evaluar la situación y coordinar acciones”, escribió en su cuenta de Twitter el presidente Enrique Peña Nieto.

“Les suplicamos salir de sus edificios, seguir indicaciones de protección civil”, pidió a través de la misma red social el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

El aeropuerto internacional de la Ciudad de México suspendió las operaciones y estaba revisando las instalaciones por cualquier daño.

El gobernador de Puebla, Tony Galil, tuiteó que varios edificios resultaron averiados en la ciudad de Cholula, incluyendo las torres de algunas iglesias, que colapsaron
En el barrio La Roma, que fue golpeado fuertemente por el terremoto de 1985, pilas de estuco y ladrillo cayeron de las fachadas de los edificios e invadieron las calles. Al menos un estacionamiento se derrumbó. Dos hombres calmaban a una mujer que estaba sentada en un taburete en la calle. Su sangre brotaba de una pequeña herida en su rodilla.

Mexicanos en distintas partes de la ciudad compartieron testimonios, fotos y videos en los que se mostraban daños severos a edificios, casas y negocios. En algunas de las imágenes se observaban estructuras totalmente colapsadas.

Al empezar a sentirse el movimiento la gente salió corriendo de los edificios en la Avenida Paseo de la Reforma, una de las principales avenidas de la ciudad. En las calles había gente abrazada y llorando.

En un mercado cercano, un trabajador con un casco de seguridad caminaba por el exterior advirtiendo a la gente que no fumara, ya que un olor a gas llenaba el aire.

La vendedora de una plaza de mercado Edith López, de 25 años, dijo que estaba en un taxi a pocas cuadras de distancia cuando el terremoto golpeó. Dijo que veía cristales saliendo por las ventanas de algunos edificios. Estaba ansiosamente tratando de localizar a sus hijos, a quienes había dejado al cuidado de su madre discapacitada.

Los cuadros se caían las paredes de las oficinas, los objetos se sacudieron de las superficies planas y los monitores de la computadoras cayeron encima de los trabajadores. Algunas personas se metieron debajo de los escritorios.

Medios de comunicación locales difundieron videos con olas que agitaban los normalmente canales plácidos de Xochimilco mientras los barcos se remecían a ese compás.

Temprano en el día, trabajadores de la ciudad realizaban simulacros de preparación a un terremoto en el aniversario del sismo de 1985, que sacudió a la ciudad con un terremoto de 8,1 grados y que mató a miles de personas y devastó grandes partes de la Ciudad de México.

Buena parte de la Ciudad de México está construida sobre un antiguo lago, y el suelo amplifica los efectos de los terremotos, incluso si éstos ocurren a cientos de kilómetros de distancia.